
A diferencia de otros, no soy víctima de mi imagen de moderno, de "On boy". No me va eso de vacilarle a los colegas sobre si han oido la última canción de los Dark Ritual and the ball Lightning, de si los Janderklander se han vuelto a juntar o si Agromenauer ya no mola porque se oye en la radio (rollo Keane) o su disco ya tiene un mes (uff un mes, super obsoleto de la muerte).
Lo que de verdad me gusta es de vez en cuando descubrir nuevos grupos, aunque tengan tiempo, de esos que no me canso de oir las canciones hasta que me las aprendo de memoria, y no aquellos otros de los que ni me acuerdo de su nombre. Me pasó con Rialto, Interpol, JJ72, Travis o Blue October entre otros; y hace poco me volvió a pasar. En esta vorágine de bandas que aparecen y desaparecen hay otras que por su calidad permanecen, lucen con mayor intensidad o se consolidan. Ese es el caso de Placebo, que en mi modesta y neófita opinión se consolidan con su último trabajo Meds (abr 2006), demostrando la madurez que ya en Black Market apuntaban, con temas realmente buenos.

Otro gran descubrimiento ha sido Budapest, grupo que me recuerda a Feeder, y su álbum Head towards the dawn, de gran calidad.
Por último, Idlewild, grupo del 95 con 5 álbums a sus espaldas y que presentan registros más variados,
pero que esconden verdaderas joyas como you held the world in your arms, when i argue i see shapes, tell me ten words o mistake pageant