Frecuentemente nos dejamos llevar por la monotonía de los días que pasan y no nos damos cuenta, no sabemos valorar, víctimas de la sociedad en la que vivimos, lo afortunados que somos. Todos los días deberíamos levantarnos dando las gracias, gracias por dormir bajo techo, gracias por haber encontrado a alguien que lo es todo para mi, gracias por no faltarme comida en la mesa, gracias por tener un trabajo, una familia que me quiere y apoya, unos amigos con los que compartir experiencias….

Todo ello deberíamos recordarlo al levantarlos, así seríamos más felices y apreciariamos mejor, valoraríamos mejor todo aquello que poseemos y que, sin embargo, otros anhelan. Si todos practicaramos este ejercicio de humildad quizás viviríamos mejor. Para ser sincero yo no siempre lo hago, pero sin embargo en ocasiones, lo recuerdo, como con esta foto de mi amiga urbannoises que gracias a esta foto me lo ha recordado.