Un día cualquiera en una mutua cualquiera de Valencia. Nuestra protagonista tiene reconocimientos médicos a primera hora, aunque hay algo de revuelo pues éstos no son a "cualquiera". A ella le toca hacer entre otras pruebas la de control de la visión. Entra el primer "paciente" y le mira, él le sonríe y ella, por educación, le devuelve la sonrisa; entonces le pregunta "¿nombre?". El chaval, que no da crédito todavía y preguntándose de dónde habría salido le dice "Pablo Aimar". Acto seguido nuestra intrépida enfermera, sin inmutarse, le informa: "siéntese aquí y dígame las letras de la primera fila……."

Nota: Anécdota basada en hecho reales emoticon