No lo voy a negar, soy persona que considera que en la vida no debemos arrepentirnos de nuestras decisiones ya que cuando las tomamos, si no es bajo coacción o amenaza, lo hacemos porque consideramos que es la mejor, la más idónea, la más acertada o la que menos perjuicio puede causar. Aún así no os engañéis, siempre será la equivocada (murphy dixit)

Pues bien, a pesar del sermón sí que hay algo en mi vida de lo que me arrepiento, a fecha de hoy sólo dos cosas, a las que les puedo buscar cierta justificación que evidentemente sólo a mi me va a servir para no incurrir en sentimiento de culpabilidad; una no haberme ido de erasmus cuando pude, y la otra no haber estudiado informática.

Quizás a causa de la segunda y dad mi condición de autodidacta siento verdadera pasión por los "retos informáticos" que de eso va el post aunque me vaya por los cerros de Ubeda (precioso pueblo he de decir). Por eso no me he comprado esa famosa camiseta de "no, no voy a arreglar tu ordenador" (interesados, adquirir aqui una con mensaje mas freak si cabe), por eso no pude negarme a atender esa llamada que el señor JaviDj me hizo pidiéndome auxilio (ya se sabe los amigos para las ocasiones) porque su ordenador portátil Toshiba satellite pro que por tener no tiene ni unidad de cd (es externa) se había quedado frito.

Y ahí que se presentó Javi en mi casa con esa reliquia del pasado, esa joya del pleistoceno informático para poner a prueba mis escasos pero intensos conocimientos informáticos. Y el problema no era para tomárselo a la ligera pues no reconocía el cd externo y sólo teníamos la disquetera como medio para comunicarnos con el y hacerle entrar en razón. Menos mal que lo guardo todo (hecho que me hubiera costado el matrimonio de no habernos cambiado a un unifamiliar, cosa de Dinkys que diría Frikipe) y aún poseo un windows 3.11 original (si si, original) y un MSDOS 6.0 (original también, hay que jo#@*!) en diskettes de 3′5.

Empezamos por lo que todo el mundo sabe (que viva el format c:) y limpiamos el disco raíz (que iba particionado en 3 unidades), tiramos de windows 3.11 y….. de los 7 discos uno va y me falla. La cosa se pone chunga. Javi ya empieza a decirme, con cara de resignación que donde puede comprarse un portátil baratico…. "Ten fe compañero, no todo está perdido" le contestaba yo mientras rebuscaba en la caja de discos.

Nos toca recurrir al MSDOS en estado puro (que gozada emoticon). Evidentemente la clave, dado que el 3.11 nos deja tirados, es hacer que reconozca el CD para poder instalar un W98, ya que mi amiguete con el Office se apañaba pues el ordenata lo usa solo para dar clases y exponer Powerpoints. Tras conseguir con exito clavarle el MSDOS metemos los drivers del cd externo y.. voilá!, ya tenemos por donde llegarle a las entrañas.

Pero aquí no acaba la cosa, como no podía ser de otro modo con la dichosa informática. Cuando por fin se instala el S.O. le da por decir que hay una incompatibilidad con los drivers del cd y me quedo sin el. Malamente. Las opciones son escasas. A base de pausar la imagen de inicio leo que lo que me señala es que no le quedan unidades que asignar al cd y por eso directamente ni lo tiene en cuenta "tienes enchufada una tostadora a mi puerto, majete". El problema eran las malditas particiones, que se quedaban con las letras de las unidades. Volvemos a modo MSDOS y, hago una pequeña pausa recordando comandos… FDISK!!!! eureka!

Elimino las particiones D y E y me edito el config y el autoexec para asignarle al CD la letra E…. reinicio y…. MIO!!!! jejeje

No tiene precio ver la cara de satisfacción de mi amiguete cuando se lleva de nuevo su portátil, quedándome a mi el orgullo de saber que no hay nada como el trabajo bien hecho.

Moraleja: No lo tires, nunca sabes cuando puedes necesitarlo emoticon

El paciente