Una historia de lo mas navideña
Aunque la navidad ya no me dice nada de hace un tiempo dado que detesto ver como se ha comercializado todo y se ha vendido al materialismo voraz, como no soporto que mi estado de ánimo y mi comportamiento me lo marque el Corte Inglés o las fechas, porque debería ser navidad todo el año, y todo el año decirle a nuestros seres queridos todo lo que les queremos (soy el primero que debería hacerlo y no lo hago así que os quiero papis y demás familia) y todo el año tratar de ser mejores personas y respetar al prójimo y ser bondadoso, hago una excepción y os dejo aquí este video que, en cierta forma, me ha llegado al corazón, aunque no tiene por que ser vuestro caso, ni mucho menos.
Todo surgió en un aeropuerto cuando Juan Mann, el prota de la historia, volvía de Londres tras una revés, sin nadie que le esperara y con el futuro incierto. Sentado en el aeropuerto vio como la gente que volvía era abrazada por sus seres queridos, que los recibían, y entonces se sintió sólo y con una gran necesidad de que a el también le abrazaran y le arroparan. Así que ni corto ni perezoso cogió un trozo de cartón y un rotulador y escribió “free hughs”, abrazos gratis, y empezó a pasearse por la terminal. Al principio la gente le miraba incrédula, hasta que alguien se acercó a el y le dijo que necesitaba un abrazo, a lo que Juan le abrazó.
De ahí nació el movimiento que veis en el video. No os cuento más. Disfrutadlo.
